jueves, 11 de junio de 2009

Esta noche así es


Últimamente me pregunto a que se debe mi alteración de ánimo, suelo pasar muy fácilmente de un momento grato, a profundas y melancólicas reflexiones, acompañadas de parsimonias tristes, en situaciones me sublimo en carcajadas para después añorar el tiempo de la confianza y plenitud de mis sentidos, y no doy…, mas bien, si lo sé, si sé a que se debe, mi error quizás sea buscar, exigir demasiado y presionar, desacreditar y tropezar con el fustigamiento constante al que someto a los demás y a mi por igual, no es que no me entienda, aun falta mas labor, debo penetrar la corteza de la experiencia hasta llegar a la sabia de mi madurez, valorar los caminos que me han traído hasta aquí, por que de ninguna manera han sido erróneos, se suman igual, son avances que habría que calcular, el punto es sembrar y avanzar, no demorar el propósito de continuar.

Esta noche, contemplo que las estrellas no derrochan la usual alegría, no las creo apagadas, ni siquiera menos bellas, pienso que solo descansan, aguardan inquietas, establecen un pacto jugando en la invisibilidad, observan, retozan y chancean, curiosas esperan el momento idóneo para saltar, maravillar al universo con su esplendorosa magnificencia, así también deberé aguardar, con paciencia y serenidad, desligarme de remanentes para manifestarme en la totalidad de mi exégesis, alegría y gracia genuinas merecen la espera.



Good night B

1 comentario:

Xairo K. dijo...

La trsiteza toma muchas formas, pero siempre son cuerpos acuosos los que se filtran por las grietas del más liso semblante... el hecho es que tú eres de esas personas que se explayan en el intenso ir y venir de las mareas de la emotividad. No así de simple es estar preparado para contrarestar un mal gesto, una actitud o un silencio de tu parte, ni es grato, pero tampoco es una carga. Es uno de esos momentos que hacen de la gente una prueba, un test de personalidad y de vinculación que excede los terruños del egocentrismo, la egolatría y la simple y llana pedantería mamila... Jajaja, cuídate, Master.